miércoles, octubre 25, 2006

Cómo perciben los jóvenes a los medios de comunicación

Una encuesta que abarcó a 444 jóvenes y que fue realizada recientemente por una cátedra de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) aportó algunos datos preocupantes sobre la percepción que ese sector tiene sobre los medios de comunicación y el periodismo. Por ejemplo, ante la pregunta sobre cual es el periodista más confiable, el ganador fue “ninguno”.
El sondeo denominado “Encuesta sobre corrupción y medios de comunicación: percepción de los jóvenes” es una iniciativa del profesor de Administración y Políticas Públicas en la Carrera de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y docente de Administración Pública en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Alejandro Estévez. Para esta última materia, Estévez viene haciendo dos encuestas por año sobre “corrupción” en general, con un largo capítulo dedicado a los medios de comunicación. El sondeo abarcó 444 casos de jóvenes de entre 18 y 35 años de la Capital Federal y Gran Buenos Aires y fue realizada en el mes de julio de 2006. Según precisó Estévez a DsD, se tomó como muestra las cuatro condiciones sociolaborales del joven argentino, a saber: 1. Los que trabajan 2. Los que estudian y trabajan 3. Los que estudian 4. Los que ni estudian ni trabajan Según Estévez “esta encuesta representa al joven argentino promedio, tanto universitarios como trabajadores. Es un trabajo que realizamos desde hace dos años, una vez por cuatrimestre”. Agregó que “la idea de esta encuesta surge de la crisis del 2002, en la cual se constataba que había una gran desconfianza hacia los políticos, pero también hacia los medios. Luego, con la solución de la crisis, los medios trasladan la desconfianza hacia los políticos y olvidan u ocultan la propia”.
La iniciativa de Estévez tiene un valor adicional: no está motivada por un interés comercial sino académico, por lo cual sus resultados no tienen porque ser funcionales o no a los medios de comunicación ya que no procura ser difundida por medios formales o informales.

Formación docente y el desafío de enfrentarse a las TIC

"La tecnología no debería utilizarse como sustituto de los conocimientos e intuiciones básicos, sino que puede y debería usarse para potenciarlos"
La incorporación de las tecnologías de comunicación e información a la formación docente es un imperativo, tanto para su propia formación como para el aprendizaje de sus alumnos. No sólo implica apoyar que los docentes conozcan y manejen equipos tecnológicos. Hace falta, sobre todo, contribuir a una reflexión acerca de su impacto en el aprendizaje, su uso adecuado, potencialidades y límites. A esta altura del debate educativo, hay certeza de que ni las tecnologías son la panacea para los problemas de las escuelas, ni la educación puede seguir de espaldas a los cambios que ocurren a su alrededor.
Un docente que no maneje las tecnologías de información y comunicación está en clara desventaja con relación a los alumnos. La tecnología avanza en la vida cotidiana más rápido que en las escuelas, inclusive en zonas alejadas y pobres con servicios básicos deficitarios. Desafortunadamente, la sociedad moderna no ha sido capaz de imprimir el mismo ritmo a los cambios que ocurren en la educación. Si bien todavía un importante número de escuelas no posee computadoras, proyector de imágenes o acceso a internet, esto no necesariamente quiere decir que los estudiantes no estén siendo usuarios de juegos de video, aparatos de audio, internet, telefonía celular, etc. En el campo de las tecnologías los estudiantes, de todas maneras, las aprenden y utilizan en otros contextos Publicado en el portal educativo del estado argentino

martes, octubre 24, 2006

Argentina, líder latinoamericano por sus indicadores educativos

Los resultados del estudio realizado por el IIPE-UNESCO Buenos Aires y la OEI muestran a una Argentina muy bien situada en el panorama educativo de América latina y el Caribe. Sin embargo, una lectura más atenta revela algunos baches. Más allá de que el país sobresale entre naciones con muchos menos recursos, faltan datos —además de los estadísticos— sobre la calidad educativa: si esto se tiene en cuenta, se puede relativizar el hecho de que exista, por ejemplo, una menor deserción escolar. Y, también, ubicar un tono más abajo el nivel de capacitación si se lo enfrenta con las exigencias en nuestro país para insertarse laboralmente. Se ha logrado mucho. Pero el desafío pasa por una mejora en el nivel de la enseñanza y, si se quiere seguir avanzando, la integración al sistema educativo de las capas sociales que aún no tienen acceso.

lunes, octubre 23, 2006

Prácticas emergentes en la Web y nuevas oportunidades educativas.

Algunos ya están describiendo los blogs o bitácoras como herramientas pasadas de moda, pero son emblemáticas del momento actual, y con 80.000 nuevas bitácoras creadas cada día, es una apuesta segura que algunos de sus alumnos tengan su propia bitácora. ¿Qué puede estarnos enseñando en general el fenómeno de los blogs y las tecnologías de comunicación que la juventud actual está utilizando, acerca de cómo organizar la educación? Una de las razones para el uso de medios diversos en las aulas tenía que ver originariamente con el lema de «Llevar el mundo a las aulas». Esto sucedía en una época en la que la enseñanza era vista como transmisión de información. Ahora es diferente.
Un mejor método puede consistir en dar a los estudiantes los medios para que puedan viajar y encontrarse con el mundo. De este modo, el estudiante se convierte en el constructor activo de significados en vez de un consumidor pasivo. Deberíamos preferir el fomento de relaciones en sistemas abiertos y de colaboración. No creo que exista una manera sencilla de aprender y la mayoría de los blogs que existen no está relacionada con el aprendizaje. Aun así, quiero relacionar lo que está pasando con el pionero visionario del hipertexto, Ben Shneiderman, y su filosofía educativa de relacionar-crear-donar (Shneiderman, 1998).
Ben tuvo la idea de que Internet podía ayudar a los estudiantes a relacionarse entre sí y aprender juntos. La dimensión relacional denota también cómo estas tecnologías pueden ayudar a los estudiantes a relacionarse con otros fuera de las aulas y con la institución educativa. Las dimensiones creativas de esta filosofía se refieren al aprendizaje activo y al aprendizaje mediante la práctica. Esa filosofía abarca asimismo la idea de hacer una contribución a la sociedad. Esta es la parte relacionada con la “donación”. Debe uno plantearse crear servicios o productos que puedan ser utilizados por alguien. En particular servicios que puedan ser utilizados por personas con necesidades especiales.El hecho de que proyectos posibilitados por las wikis perduren más allá de los cursos iniciales ayuda a los estudiantes a darse cuenta de que lo aprendido y trabajado en el último curso es relevante para todos los cursos de estudiantes.
Más aún, la participación de expertos del mundo exterior y los mecanismos del aprendizaje nos llevan directamente a Geser (1996) cuando escribe que «el trabajo científico está supuestamente orientado por las redes de comunicación interpersonal dentro de disciplinas profesionales así como por sistemas de publicación institucional a escala mundial». Además, vemos esto como un intento de mediación con los estudiantes y creo firmemente que proporcionar más medios a los estudiantes para interactuar con el mundo y ofrecer a los estudiantes el control de sus propias herramientas es importante en ese sentido. Uno de los primeros en defender una conexión más intensa entre la enseñanza y el mundo exterior fue Dewey (1938). Siguiendo los pasos de Dewey, podríamos decir que los blogs y las wikis podrían ser una manera de fomentar la relación entre la enseñanza y el mundo exterior, y el aprendizaje como participación, aprovechando ambas esferas para crear oportunidades más ricas para un aprendizaje más significativo.
Hemos visto que las wikis no son una tecnología emergente, es decir, una tecnología nueva (ha existido casi desde el principio de la WWW), que lo que son emergentes son los intentos de utilizar las wikis en la educación y otros ámbitos. Si nos preocupan los entornos de aprendizaje del estudiante como aprendizaje auténtico (y contextualizado), también debemos dejar que los estudiantes actúen sobre ellos y sobre el mundo real (es decir, fuera de la escuela). Vemos que la tecnología puede hacer esto posible, y aún más, vemos a los estudiantes activos sin que se les haya dicho que lo sean. El objetivo debe ser facilitar el aprendizaje a través de la presencia de una red social, o como decían los movimientos de aprendizaje contextualizado [situated learning]: «Aprender es una manera de estar en el mundo social, no una manera de llegar a conocerlo» (Hanks, 1991).

sábado, octubre 21, 2006

Procesador de textos Colaborativo

Google se interesa cada vez más por la comunidad educativa:
Google ofrece un procesador de textos colaborativo realiza convenios con la Unesco, digitaliza libros, dicta cursos para docentes y ahora presentó Google Docs, un servicio Web 2.0 que permite crear, administrar, almacenar y compartir documentos de texto y hojas de cálculo.

Cuando en 1997 el dominio de internet google.com fue registrado por Sergey Brin y Larry Page, dos estudiantes del doctorado en Informática de la Universidad de Stanford que, desde 1995, estaban desarrollando el algoritmo que hizo de Google el buscador más poderoso de la Web, jamás imaginaron que generarían la cantidad de servicios que actualmente ofrecen. Mucho menos sospecharon que buena parte de esos servicios estarían destinados a la comunidad educativa y a las tareas relacionadas con las prácticas educativas. Dos de sus servicios son, quizá, los que más llamaron la atención de los trabajadores de la cultura y la educación: Google Earth y la compuerta abierta por la geografía virtual social, y el mega proyecto Google Books, para digitalizar millones de libros de las bibliotecas y universidades más importantes del mundo. Hace una semana, Google dejó claro que le interesa involucrarse con la comunidad educativa: presentó Literacy Project, una iniciativa que, en colaboración con la Unesco y la Feria del Libro de Frankfurt, ofrece “recursos en internet para promocionar la alfabetización y la lectura en todo el mundo”. Pero Google no para y no se conforma tampoco con que la Biblioteca de la Universidad Complutense se convierta en la primera biblioteca no anglosajona que realiza un acuerdo de colaboración dentro del Google Library Project, o con presentar Google for Educators, un programa dirigido a los docentes, profesores y maestros, destinado a la innovación en el trabajo en el aula, con propuestas pedagógicas concretas relativas a la utilización de Earth, Book Search, Maps, Video, Docs & Spreadsheets y Blogger, entre otros. Va por más: puso en marcha, sólo en California por ahora, Google Teacher Academy, un programa piloto: los educadores podrán asistir a un curso sobre la utilización de las nuevas tecnologías, y obtener el certificado Google Certified Teacher. Todas ellas son iniciativas innovadoras que responden a un gran problema/concepto de fondo que es la abismal brecha alfabeto/generacional abierta por las nuevas tecnologías digitales y la Web. La semana pasada, la compra de YouTube polarizó toda la información y las noticias sobre Google. No fue para menos: pagó 1.600 millones de dólares por ese servicio, que almacena más del 40 por ciento de los videos que se reproducen en línea todos los días y que se convertirá en su bastión para intentar transformar la ecología audiovisual y televisiva tradicional. Ahora bien, mientras Google adquiría YouTube se presentó Google Docs, un servicio que integra Google Spreadsheets (hojas de cálculo) y Writely (procesador de palabras colaborativo). Paulatinamente, Google se está convirtiendo en un espacio integrado de gestión de información personal. La idea es simple y sofisticada a la vez: desde un único usuario acceder a múltiples aplicaciones para gestionar toda la información: Gmail, Google Talk, Google Calendar, Google Page Creator, Picasa, Google Desktop, blogger, etc. Todo en línea e integrado, como corresponde al paradigma de herramientas y servicios Web 2.0. A todas esas aplicaciones suma Google Docs, de tal forma que los usuarios ahora pueden, siempre con la misma cuenta de acceso, crear, editar, administrar, clasificar y compartir planillas de cálculo y archivos de texto. Hasta ahora esas aplicaciones eran usadas en sus versiones instalables más conocidas, como el Office o el Open Office, por ejemplo. Pero Google continúa apostando a la generación de programas Web 2.0 de tal forma que sus usuarios puedan almacenarlos en línea y utilizarlos en forma integrada. Google Docs no sólo permite crear un documento de texto –como esta nota, por ejemplo- y almacenarlo en línea sin ocupar espacio en el disco duro de la computadora. Porque la posibilidad de conservar la información en línea –y esto es así tanto en Google Docs como en todas las aplicaciones Web 2.0, sean o no de Google- no se limita a una mera cuestión de espacios y capacidad de almacenamiento: el mayor beneficio de que los datos estén en línea es la posibilidad de editarlos colectivamente y de notificar las actualizaciones de los documentos. En ese sentido, Google Docs ofrece un procesador de palabras súper sofisticado porque cada archivo puede ser asociado con múltiples tags, pero además todos los documentos pueden ser compartidos con otros usuarios para editarlos en conjunto. Cada archivo cuenta con la opción “Share now”. Haciendo clic en ella, la aplicación solicita los mails de las personas con quienes queremos compartir el documento, dándoles permisos para que lo modifiquen. También permite publicar esos documentos y bases de datos en una página web o en un blog. Eso no es todo. Cada documento (en todos los formatos que soporta el servicio, DOC, XLS, ODF, ODS, RTF, CSV) cuenta, además, con su Feed RSS, de tal forma que suscribiéndonos podemos enteranos en forma instantánea de qué cambios se introdujeron en el documento. Más parecido en su funcionamiento a la Wikipedia que a un procesador de textos tradicional, la empresa de los jóvenes de Stanford inaugura masivamente una nueva fase de estas aplicaciones y de la administración personal de archivos. La colaboración on line en tiempo real es cada vez menos una vaga idea de emergentes modos de producción y se convierte en una modalidad indispensable para producir contenidos pero también para generar conceptos y promover la participación democrática. Se abre así todo un universo de posibilidades para prácticas educativas innovadoras. El enlace a Google Docs es docs.google.com. Invito a quienes quieran testear ya mismo la edición de textos colaborativa con esta aplicación, a escribirme, así pueden modificar esta misma nota.